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jueves, 15 de septiembre de 2011

Tabúes anatómicos

Hace tiempo una compañera de trabajo me contó que en muchos lugares de África no existen palabras para actos sexuales o determinadas zonas anatómicas, al considerarse un tabú. Eso hace que los voluntarios que pretenden transmitir educación e higiene sexual tengan que emplear métodos que nos resultarían cómicos, como objetos, gestos, etc.

Una vez uno de ellos les intentó enseñar el uso de un preservativo colocándoselo a una escoba, mientras les explicaba: “esto es para que no os contagiéis enfermedades”. Por la noche vio en la puerta de las chozas del poblado escobas con preservativos, como una especie de totems que guardaban contra los espíritus de las enfermedades de transmisión sexual.

Pero ese tipo de absurdo relacionado con el cuerpo y el sexo lo podemos encontrar en cualquier cultura y sociedad. Por ejemplo, en casi todos los EEUU es ilegal ir desnudo por la calle, pero mucho más curioso y triste que eso, son las excepciones, como la de Burlington (Vermont) donde es ilegal desnudarse en público, pero legal salir de casa desnudo, o San Francisco, donde es legal ir desnudo, pero mientras no se moleste a nadie (y la desnudez se considera motivo de molestia).

Si no comenzamos a aceptar y comprender nuestros cuerpos, deseos, atracciones, estética, fisionomía… de una forma sana y natural, no podemos pretendernos avanzados y evolucionados sólo porque llevemos un iPad… para taparnos “nuestras partes”.

domingo, 27 de febrero de 2011

La industria prefiere que te mueras a que dejes de pagar

La historia es larga y enrevesada, parece una típica conspiranoia, pero os hago un resumen: la stevia, planta de origen paraguayo empleada durante siglos por los indígenas apra endulzar, es analizada por un botánico suizo a finales del siglo XIX. Se descubre que tiene un enorme poder de endulzar, sin los efectos negativos del azúcar refinado, y con la particularidad de que su consumo cura un determinado tipo de diabetes.

Cuando su uso comienza a extenderse por EEUU, la FDA lo prohíbe sin argumentos válidos (meses después algunos de sus altos cargos se van a trabajar a la empresa de edulcorantes artificiales Nutrasweet), y años después deciden aprobarla. En Europa se ordena una moratoria de su producción y consumo “hasta que pueda ser analizada más”. Esa moratoria lleva muchos años. Mientras, Monsanto (el demonio de las semillas) patenta, comercializa y distribuye unas semillas de stevia que no contienen la capacidad de curar la diabetes (supongo que por presiones de la Industria Farmacéutica) y que además deja estériles las otras variedades, para conseguir monopolio.

Todo el mundo debería plantar en su casa, y consumirla.

Creo que el nuevo activismo pasa no sólo por la tecnología, sino por las cosas más básicas: la alimentación, la energía, la comunicación, la privacidad, la salud, nuestro cuerpo… quieren comercializarlo todo, conseguir monopolios de todo, y eliminarnos nuestra autosuficiencia, generándonos dependencias innecesarias. ¡Ponte las pilas antes de que sea demasiado tarde!

Más info:

domingo, 6 de febrero de 2011

Los perros pueden diagnosticar el cáncer de colon por el olfato

De acuerdo con un nuevo estudio publicado por la revista médica British Medical Journal (BMJ), los perros pueden detectar el cáncer de intestino mediante el olfato aunque la enfermedad se encuentre en su fase inicial. Para llegar a esta conclusión, se llevó a cabo un experimento con un perro labrador especialmente adiestrado, que realizó durante varios meses pruebas de olfato entre las que se incluyeron test de aliento y muestras de heces de los participantes. Esta teoría respaldada por otras investigaciones que señalan que los perros pueden olfatear cáncer de vejiga, piel, pulmón, mama y ovario. Aunque los científicos admiten que recurrir a perros para diagnosticar cáncer probablemente es poco práctico, sugieren que a partir de este hallazgo se podría desarrollar un sensor para poder detectar la enfermedad antes de que haya podido extenderse a otras partes del cuerpo.

El Mundo lo cuenta, y señala que los estudios se llevan realizando al menos desde 2004.

Más sobre este estudio:

«Las muestras pertenecían a 48 personas diagnosticadas con cáncer de intestino y a 258 voluntarios que no sufrían la enfermedad o que habían tenido cáncer en el pasado. Aproximadamente la mitad de las muestras de voluntarios procedían de personas con pólipos de intestino que, aunque benignos, se consideran precursores del cáncer de intestino. El perro identificó con éxito cuáles eran cancerosas y cuáles no en 33 de 36 tests de aliento y en 37 de 38 de pruebas de heces, con las mayores tasas de detección entre las extraídas de las personas que tenían la enfermedad en su fase inicial. Esto equivale, según el estudio, al 95% de precisión, en general, para las muestras de aliento y al 98% en el caso de las de heces, frente a los resultados obtenidos de las colonoscopias convencionales. Los autores del estudio concluyen que existen componentes químicos correspondientes a tipos de cáncer específicos que circulan por el cuerpo humano y que un perro puede oler.»


PD. Ays...

martes, 21 de septiembre de 2010

Depresión clínica

A corto plazo nos arrepentimos de las cosas que hemos hecho, de si acertamos con determinadas cosas, es lo único que nos atormenta pasados unos días (o minutos) ¿habremos hecho bien?, nunca nos planteamos lo que NO hemos hecho. Pero a largo plazo, con el paso del tiempo sólo nos arrepentimos y preguntamos por lo que no hicimos. (Nuestros abuelos siempre nos decían, sin ir más lejos, que de ser jóvenes harían tal cosa que no hicieron o que de haber hecho tal cosa...)

Necesitamos un control de nuestras vidas. Tomar decisiones, sentirnos libres. Y aunque nunca estaremos satisfechos si buscamos maximizar y perfeccionar nuestras decisiones, es muy cierto que las decisiones que son reversibles no nos hacen tan felices como las realmente difíciles. Pero no podemos castigarnos por cada decisión o sufriremos mucho.

Vivimos en una sociedad repleta de ofertas. Nos pasamos el día consumiendo. Consumo luego existo. Es lo que nos hace sentir libres, pero es esta libertad la que nos trae también la infelicidad. No hace falta pensar en ropa o productos tangibles, consumimos, consumimos y consumimos: todos. Y luego nos preguntamos si acertamos comprando tal o cual cosa, con la película que vimos o en el concierto. Eligiendo la carrera, pidiendo el préstamo o con la pareja.

Este control del que hablaba nos da poder para sentirnos bien, no depender de los demás para ser feliz. Ya desde pequeños lloramos para controlar a nuestros padres, ¿no es cierto? ¿Pero qué pasa cuando nos falta este control sobre nuestra vida? Cuando tenemos una impotencia aprendida, cuando no controlamos nada de nuestro mundo y acabamos por darnos por vencidos. Finalmente se deja de intentar ese control, es una depresión clínica (y como toda depresión disminuye nuestra esperanza de vida a la mitad. Sobretodo a la gente que la tiene entre los 18 y 35 años)

La depresión, el dolor del alma, puedo asegurar desde el hundimiento más profundo: que existe. No es cosa de poetas y cantantes, el dolor abstracto del corazón se manifiesta en el exterior realmente a través de las neuronas espejo (cosa de la que escribiré tal vez en otro momento) y afecta al cerebro y a nuestra salud. De hecho una persona triste o feliz puede contagiar al resto, algo que me convierte por cierto en no recomendable. Está comprobado que quien ríe contagia su estado. Por eso realmente se puede morir de tristeza, no es una frase artística, la tristeza se va manifestando en el exterior provocando desde un estreñimiento a un paro cardiaco. La autopsia dirá que fue un infarto, pero el 80% de nuestros males tienen su origen en la mente. Un mal de amores altera el sistema nervioso y éste jugará conforme quiera con nuestro cuerpo. La falta de control sobre nuestra vida, nuestro pesar, puede generar un tumor cancerígeno si es prolongado.

Posiblemente los médicos del futuro sean los psicólogos. Los médicos de cabecera en vez de optar por un simple 'es un virus' deberían preguntar que nos pasa. Aun habrá otros que si tengan remedio y solución, va por ellos no por mí. Es acojonante a la par que INFAME que durante miles de años no hayamos sabido nada de nuestro cerebro y organismo y de como funcionamos por dentro y hayamos seguido tan panchos.

martes, 7 de septiembre de 2010

PUNSET Y LA MEMORIA

Viendo los mejores momentos de Buenafuente este verano (¿yo viendo la tele? Es lo que tiene no tener Internet en el apartamento) apareció Punset para explicar algo muy interesante. ¡La memoria! La memoria por lo visto la regula una masa que tenemos en la parte posterior del cráneo. Esta masa cuando estamos estresados empequeñece, se reduce, y de este modo perdemos memoria, tenemos despistes... no podemos albergar tantas cosas y lo que tenemos es expulsado. Punset acababa la explicación diciendo que por eso los niños tienen tanta memoria, no viven estresados y tienen una gran masa donde retener muchas cosas.

Lo cual confirma que vivo estresado, pero aún así esto es un DETALLE.